1.-Nacimiento de un Dios

Hará aproximadamente unos 3400 años, una joven, dió a luz en un palacio real a orillas del Nilo, al que con el tiempo se convertiría en Amenhotep III. Un príncipe adolescente llamado Tuthmés y esa joven, llamada Mutemuya fueron sus padres.

Recibió el nombre de Amenhotep en honor a su abuelo, quien reinaba en esos momentos, y como sobrenombre mer-jepesh “el que desea la fuerza” también con clara referencia al abuelo.

El príncipe Tuthmés reconoció al futuro Amenhotep III como “hijo de su cuerpo” aunque durante el reinado de este último se difundió la leyenda de su concepción divina. En las escenas de la estancia del nacimiento en el templo de Luxor consagrado a Amón, encontramos una serie de inscripciones que aclaman a Mutemuya como “señora de las dos tierras, repleta de gracia, la madre del rey” y nombran como padre de Amenhotep a Amón-Re. Podemos seguir el rastro del rey desde su concepción divina hasta en el más allá. Comienza con la visita que el dios Amón, que bajo la apariencia de Tutmosis visita a Mutemuya, mientras esta duerme tranquilamente en su palacio.

“Ella se despertó al oler el aroma del dios y gritó delante de este…El dios se dirigió a ella, quien deslumbrado por su belleza, sintió que el amor se apoderaba de todo su ser. El aroma del dios inundó todo el palacio”

“Mutemuya pronunció estas palabras ante el gran dios Amón-Re: ¡Cuan grande es tu poder! Mi cuerpo rebosa de tu rocío, y a continuación el dios hizo con ella todo lo que quiso. Amón-Re dijo: Amenhotep, soberano de Tebas, será el nombre del hijo que he engendrado en tu cuerpo…..Ejercerá sus dotes como rey en todo este territorio y gobernará las Dos Tierras como Re, para siempre”

Los relieves muestran la escena de ambos tocándose con la punta de los dedos. Otras escenas muestran a Mutemuya, con símbolos de embarazo guiada de la mano por Hathor. En el margen occidental de Tebas, podemos ver otra inscripción donde Amón aclama a Amenhotep como “el hijo de mi cuerpo, mi amado Nebmaatre, mi viva imagen, el fruto de mi cuerpo engendrado por mí”.

Según parece, el niño Amenhotep, pasó su infancia en el palacio de Gurob. Situado en el margen suroccidental de Illahun, en el oasis de Fayum, donde se encontraba el palacio-harén. Dentro de este recinto, se encontró una estatuilla consagrada a Sobek Shedty (el dios cocodrilo local) con una inscripción de Amenhotep Mer-Jepesh.


 
A %d blogueros les gusta esto: